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"Sunset Park" Anagrama 2010
P
aul Auster (Nueva Jersey, 1947)




Por Natu Poblet 

Apenas empezado el libro, nos preguntamos cómo puede haber alguien que se dedique a fotografiar los objetos que han desechado las familias obligadas, por una u otra causa, a abandonar sus viviendas. Ese alguien es Miles Heller, uno de los personajes principales y para mí, el más entrañable. Cada casa es una historia de fracaso, de insolvencia e impago, deudas y ejecución de hipotecas, y él (Miles Heller) se ha propuesto documentar los últimos y persistentes rastros de esas vidas desperdigadas, dice Auster en la primera página. 
En los próximos capítulos, Auster nos presenta a más de una decena de personajes, todos ellos vinculados entre sí, por historias que ocasionalmente coinciden y va formando, con su maestría habitual, una trama de gente común, de esa categoría de gente que fue tantas veces objeto de sus novelas y que en ésta alcanza una suerte de epifanía.



"La humillación" Mondadori 2010
Philip Roth (Nueva Jersey, 1933)



Por Natu Poblet 

Pese al dramatismo de la historia, no podemos dejar de cautivarnos con la maestría del relato, la descripción de personajes, la fuerza de los diálogos, el crescendo de la acción. El acento está puesto, como en sus últimos libros, en una mirada implacable sobre el deterioro que el paso del tiempo causa en el cuerpo y en la mente de los hombres, de un hombre en particular en este caso. El protagonista es un famoso actor de 65 años que después de varias actuaciones fallidas, siente que ha perdido su capacidad, su don, su posibilidad de representar cualquier personaje posible; hundido en una profunda depresión se recluye en su casa de campo en las afueras de New York, y rechaza todo contacto con el mundo exterior. Una relación amorosa inesperada lo saca de su encierro y en apenas 13 meses le permite recuperar su autoestima, imaginar un futuro y pensar que, cuando todo parecía perdido, todavía hay esperanza para él. Hasta allí nos conduce el autor para después dejarnos caer, junto al protagonista, casi al final de la novela. Excelente.